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viernes, 25 de marzo de 2016

Peña Santa Lucia 1.854 m. “Nuestra montaña palentina nevada”



Peña Santa Lucia 1.854 m.
“Nuestra montaña palentina nevada”

 (Siempre que regresas a la montaña encuentras algo diferente e interesante)
“Sensaciones en la cima”
22 de marzo de 2016

 



 Es una ruta con montañas de poca altura y no crea grandes dificultades, Se agradece pisar la nieve.

Desde Cervera en coche hasta el pueblo de Santibáñez de Resoba - 13 km- por el Valle Estrecho, ruta de los pantanos. Dejamos los coches en Santibáñez y nuestro amigo Fernando y Eloy -del Molino- nos recogen en Vidrieros y nos acercan a los coches en Santibáñez.
Iniciamos la ruta. A la izquierda Peña Escrita, alto de las Saleras, ascenso a Peña Lucia y bajada a el pueblo de Vidrieros.
Comemos en el Restaurante el Molino de Vidrieros. Como siempre, tienen una oferta gastronómica de primera y una atención exquisita.

Recorrimos 9 km.
Caminantes:  Manolo, Luis, Otto, Alberto- Teo y Busta.


“cementerio” de las plantas vivientes.


 Alcanzado la cima de Santa Lucia


Son muchos y variados futuros árboles frutales . La semilla?

“Sensaciones”

Peña Santa Lucia 1.854 m.
 “Nuestra montaña palentina nevada”


Son las primeras horas de la mañana y  a pesar de alguna nube, el sol brilla con fuerza. Se respira un aire puro, fresco. Caminamos como siempre con ilusión y el silencio se rompe con charlas animadas. Cruzamos valles altos, a la izquierda Peña Escrita, Hoyos Podridos, Alto de las Saleras.
Antes de iniciar el ascenso a la Peña Santa Lucia pasamos por el enorme “cementerio” de las plantas vivientes. Bromeamos con la ocurrencia. Son numerosas hileras de tubos protectores de plantas que hacen el efecto de esos gigantescos cementerios llenos de tumbas de la Segunda Guerra Mundial. Son muchos y variados futuros árboles frutales que se siembran y se protegen para obtener bayas y otros frutos y así salvaguardar la continuidad del oso pardo.
Hemos pisado nieve, hemos alcanzado la cima de Santa Lucia. Tras la caseta del vigilante nos resguardamos del viento. El entorno es único, es un espectáculo fascinante y disfrutas de la imagen grandiosa que proyecta el imponente y nevado pico Curavacas y las Canchas de Ojeda.

Vamos descendiendo y sumergidos en la naturaleza disfrutas del sabor y olor de montaña y redescubres el Curavacas y sus alrededores. Encuentras cuevas que desconoces, imágenes de piedras durmientes y siempre te sorprende. este mágico paisaje de la montaña palentina.


Las Canchas de Ojeda


Pantano de Camporredondo.


Imágenes de piedras durmientes.
Imaginación, ¿ves la cabeza del perro?



Los intrépidos montañeros palentinos


Ya queda menos para alcanzar la cima de Santa Lucia.


Contraste de colores





Contemplación


El pico Curavacas quiere aparecer entre la niebla.


A lo lejos corren un grupo de ciervas 


La bajada era muy empinada 


Es un espectáculo fascinante y disfrutas de la imagen grandiosa que proyecta el imponente y nevado pico Curavacas 


Al fondo el Pico Curavacas





Hemos sobrepasado casi al Pico Curavacas.


Imaginación





Encuentras cuevas que desconoces,


Curavacas



El pueblo de Vidrieros y al fondo el Pico Curavacas.

jueves, 17 de marzo de 2016

Peña Oracada 1.819 m- Peña Cantoral 1.792 m. “Nuestra montaña palentina nevada”

Peña Oracada 1.819 m. y Peña Cantoral 1.792
“Nuestra montaña palentina nevada”

(Siempre que regresas a la montaña encuentras algo diferente e interesante)
“Sensaciones en la cima”
15 de marzo de 2016

 


 Es una ruta con montañas de poca altura. Crea pocas dificultades y  cuando encontramos la nieve se agradece.

Salimos desde Cervera y fuimos en coche hasta el pueblo de Cubillo de Castrejón, que está a 10 km dirección Guardo. Iniciamos la marcha ascendiendo por la cara sur hasta la cima de las dos montañas. A la izquierda, la Oracada, y derecha Peña Cantoral.
Encinas, rocas, nieve y un paisaje fantástico desde la cumbre.

Recorrimos 8 km.

Caminantes:  Manolo, Luis, Otto, Alberto y Teo.



A la derecha Peña Redonda, al fondo, a la izquierda, Pico Fraile
El cielo de azul, con ribetes, con brochazos de impresionismo, blancos. 


El Pico Fraile


Peña Redonda, desde la Peña Cantoral


video

SENSACIONES

Peña Oracada 1.819 m. y Peña Cantoral 1.792
“Nuestra montaña palentina nevada”

Hay luminosidad y brillo, calma y silencio. Es la cima de la Peña Oracada que hemos alcanzado ascendiendo por un paisaje de encinas, de piedras y pisando una capa de nieve blanda. La cumbre de esta montaña es estratégica para contemplar todo el cordel de Fuentes Carrionas. Hoy, aquí, la naturaleza estalla en luz en todo el corredor de montañas. Nos quitamos nuestras gafas oscuras y captamos la luz de la nieve y el sol aparece en su máxima intensidad iluminando el paisaje nevado y tienes una visión amplia de todos los picos de color gris y blanco. El cielo de azul, con ribetes, con brochazos de impresionismo, blancos. Y en medio de lo que parece un caos, se muestra la belleza de esta naturaleza, naturaleza que cautiva y da pie para fantasear. Es nuestra montaña palentina, Pico Fraile, Peña Redonda, el Espigüete, Curavacas, Peñalabra. Abajo, el parador de Cervera, el pantano de Ruesga.
 Pasas a la Peña Cantoral y desciendes entre las rocas. Cerca están los tejos de Tosande, pero caemos a un bosque trampa, tupido de encinas, de rocas que dificultan mucho el paso. Encontramos una vereda, es la senda de los ciervos, por fin, es un descanso. Y abajo, un rebaño de ciervas pace tranquilamente en el sembrado.
Y en el pueblo de Cubillo de Castrejón, el que está a 10 km de Cervera, contemplamos la parte exterior de su Iglesia románica de San Vicente.



Peña  Redonda. Hay luminosidad y brillo, calma y silencio





 La cumbre de esta montaña es estratégica para contemplar todo el cordel de Fuentes Carrionas. 



Pico Fraile desde la Peña Cantoral


Pico Fraile desde la Peña Cantoral


Para ascender pisamos una capa de nieve blanda.


Ya estamos disfrutando de la montaña.


Y en medio de lo que parece un caos, se muestra la belleza de esta naturaleza, naturaleza que cautiva y da pie para fantasear.





Al fondo el Pico Curavacas.




Naturaleza que cautiva y da pie para fantasear.


Peña Redonda y al fondo el Pico Espigüete







 Pasas a la Peña Cantoral y desciendes entre las rocas


Y abajo, un rebaño de ciervas pace tranquilamente en el campo.


Caemos a un bosque trampa, tupido de encinas, de rocas que dificultan mucho el paso.




Y en el pueblo de Cubillo de Castrejón, el que está a 10 km de Cervera, contemplamos la parte exterior de su Iglesia románica de San Vicente.






viernes, 11 de marzo de 2016

Peña Umoma o Mariserrana- Dehesa de Montejo- Montaña Palentina.



Peña Umoma o Mariserrana
Eremitorio rupestre de San Vicente - Cervera de Pisuerga
Vado-Dehesa de Montejo-
Montaña Palentina – Camino Real del Románico Palentino
(Siempre que regresas a la montaña encuentras algo diferente e interesante)
“Sensaciones en la cima”


8 de marzo de 2016

 Es ruta prácticamente llana a excepción de la Peña Umoma.

Salimos caminando desde Cervera- Eremitorio rupestre de San Vicente- pueblo de Vado, ascendemos a la parte baja del muro de la Peña Umoma, la Cueva alta y su manadero, el pueblo de Dehesa de Montejo con su Iglesia románica de San Pelayo, inicio de la senda de Tosande, dirección Cervera por Campohaces, Molino de Valdesgares, de nuevo Cervera.

Recorrimos 18 km.
Caminantes:  Manolo, Luis, Otto, Jesús, Alberto y Teo.




Hay algo de mágico al contemplar el manadero de la cueva alta situada al final del muro de la Peña Umoma


 Y observas al buitre que está en lo más alto de la pared vertical rocosa, tal vez a la mira de localizar alguna presa. 


La Peña Umoma, crea un anhelo de acercarte, y te aproximas, y subes a la parte alta de la ladera, 



Eremitorio rupestre de San Vicente - Cervera de Pisuerga






“Sensaciones”

Peña Umoma o Mariserrana
Eremitorio rupestre de San Vicente - Cervera de Pisuerga
Vado-Dehesa de Montejo-


Hay algo de mágico al contemplar el manadero de "la cueva alta", situada al final del muro de la Peña Umoma. Agua clara, transparente. Es una poza con una composición de colores arbitrarios, pero sobresalen el verde y el turquesa que trasmiten la fuerza del equilibrio y la armonía. Y vas observando que el agua se desborda de la poza, se mueve, y a medida que va descendiendo, se acelera, salta y golpea con fuerza sobre las rocas y origina pequeñas cascadas con un sonido agradable.
La belleza es algo relativo que cada uno lo concibe a su manera, pero en general coincidimos cuando se trata de un paisaje natural y en este caso el de la Peña Umoma, que ya desde la distancia muestra un misterioso atractivo, y percibes su “irregular perfección”, te crea un anhelo de acercarte, y te aproximas, y subes a la parte alta de la ladera, y recorres toda la parte baja de sus paredes rocosas, tocas su muro, crees ver lo que podrían ser pinturas rupestres y no lo son, y observas al buitre que está en lo más alto de la pared vertical rocosa, tal vez a la mira de localizar alguna presa. Ahora ha cruzado un jabalí. A lo largo del recorrido se van experimentando una serie de “sensaciones”.
Esta ruta es de senderismo. La iniciamos en Cervera, tomamos el camino que conduce al pueblo de Vado. Paramos en el siempre atractivo eremitorio rupestre de San Vicente y su necrópolis. Pueblo de Vado. Peña Umoma. La cueva alta con su manadero.  Por el Camino Real del Románico Palentino  los paisajes de bosques cambian por laderas de cultivos y pastos. Nos acercamos al pueblo de Dehesa de Montejo, ahí está su iglesia románica de San Pelayo. Continuamos hasta el aparcamiento donde se inicia la senda a los tejos.
 Seguimos dirección a  Cervera por un bosque de robles, enebros, encinas y hayas. Un zorro sobre la hierba muerto.
 Huele a cierva, dice Luis, y la cierva aparece a poca distancia. Antes habíamos caminado por un lodazal machacado por las vacas y tractores. 

"Sensaciones"




 Un emocionante y largo paseo  bajo la Peña Umoma 


Cuestión de imaginación  en estas "Pinturas rupestres", animales o personas


y  crees ver lo que podrían ser pinturas rupestres y no lo son, 


La cueva alta situada al final del muro de la Peña Umoma.


Y vas observando que el agua se desborda de la poza, se mueve y a medida que va descendiendo, se acelera, salta y golpea con fuerza sobre las rocas y origina pequeñas cascadas con un sonido agradable.


el agua se acelera, salta y golpea con fuerza sobre las rocas y origina pequeñas cascadas con un sonido agradable.





Es una poza con una composición de colores arbitrarios, pero sobresalen el verde y el turquesa, que trasmiten la fuerza del equilibrio y la armonía. 




Sobresalen el verde y el turquesa que trasmiten la fuerza del equilibrio y la armonía.


Peña Umoma y su muro


Pueblo de Dehesa de Montejo, donde se encuentra su iglesia románica de San Pelayo. 


Casa del pueblo de Dehesa de Montejo


Inicio camino a los tejos, que no llegamos


Encinas agrupadas


Los robles siguen sin hojas.





Un zorro sobre la hierba muerto.



Las vacas nos observan